Embarazo y salud dental: desmintiendo mitos

Un embarazo es un diente menos”. “El bebé te chupa el calcio de los dientes”. “No puedes hacerte ningún tratamiento dental si estás embarazada”

Y volvemos a desmentir estos rumores. No señores y señoras mías, un embarazo no cuesta un diente y el bebé no tiene una pajita donde te va sorbiendo el calcio de los dientes. Y para rematar, se puede y se debe acudir al dentista, antes, durante y después del embarazo.

¿Y por qué hay esta creencia? Por las abuelas.

No, en serio, porque si antes de quedarte embarazada, hay un problema dental, éste se va a intensificar durante el embarazo y te va a ocasionar problemas mayores llegando incluso a poder perder algún diente.

Si el bebé necesita calcio, al igual que cualquier otra vitamina, lo va a obtener a través de la dieta de la madre y si hay una deficiencia de calcio en la dieta, lo obtendrá de las reservas óseas de la madre, pero nunca de sus dientes.

Pero ahondemos un poco sobre el tema embarazo y la pérdida de dientes.

Un embarazo no es una enfermedad, empezando por ahí, por lo que puede realizarse tratamientos dentales. Lo que ocurre durante el embarazo es una revolución de hormonas que dan lugar a una serie de cambios y de conductas que pueden llegar a afectar a la boca provocando una enfermedad de las encías(gingivitis) y un mayor riesgo de padecer caries. De hecho, el 70% de las embarazadas sufren la gingivitis del embarazo.

¿Qué hacer para evitar estas situaciones?

Lo primero será mantener una buena y correcta higiene dental.

Cepíllate después de cada comida, usa pasta con flúor, la lengua también debe limpiarse y usa el hilo dental por la noche si durante el día no pudiste.

Si sufres vómitos en el embarazo, no te cepilles los dientes justo después, espera unos 15-30 minutos para que el ph de tu boca se haya nivelado y los ácidos no erosionen los dientes al cepillarlos. Después de cada comida lo ideal también es esperar 30 minutos para cepillares. Sobre todo si hemos comido alimentos ácidos.

Esto es que es importantísimo ya que deberemos prestar mucha atención a la acumulación de placa y sarro que son los factores que provocan la gingivitis.

Aquello de que te sangran las encías por las hormonas del embarazo, cuidado. Consulta con tu dentista, ya que el hecho de que las encías sangren es porque se vuelven más sensibles a la placa que hay en los dientes. Tu dentista te indicará si es necesario hacer una limpieza dental. Además, si antes de quedarte embarazada ya tenías problemas de sangrado, seguramente vayan a peor.

Come de manera saludable.

Es normal comer más a menudo en pequeñas cantidades. Siempre hay que buscar que sean alimentos saludables, huyendo de los dulces, zumos envasados, pastelería, refrescos etc., ya que el azúcar de estos alimentos, se transforma en ácidos que atacarán a tus dientes llegando a crear caries. Come muchas frutas y verduras y bebe mucha agua.

Se recomienda acudir al dentista antes de querer buscar un embarazo.

De esta manera si hubiese algún problema, éste será tratado con antelación. Así evitaremos problemas futuros y “pérdidas de dientes”.

Tratamientos que se pueden realizar a las embarazadas

Durante el primer trimestre:

-Tratamientos de urgencia

Segundo trimestre:

-Cualquier tratamiento dental ya que tu dentista utilizará la anestesia local correspondiente para que no afecte al bebé.

-Rx dentales (con delantal de plomo)

Tercer trimestre:

-Cualquier tipo de tratamiento aunque se intenta evitar los que requieren un tiempo prolongado sentada en el sillón, por las molestias que puedas sentir debido al tamaño de la tripa.

No está permitido durante el embarazo:

-Uso de óxido nitroso en el primer y tercer trimestre. Puede ocasionar abortos espontáneos, y riesgo de partos prematuros.

De igual manera, si hay antecedentes de partos prematuros, se evitará el tratamiento dental en los últimos meses de embarazo.

Problemas dentales más comunes durante el embarazo:

Gingivitis del embarazo

Caries debido a los vómitos de los primeros meses, al aumento de la ingesta de alimentos y a una escasa o mala higiene posterior. La saliva también tiene su culpa ya que durante el último trimestre se altera volviéndose más ácida.

Los ligamentos periodontales se ven afectados provocando movilidad en los dientes. Esto deja vía libre a que los restos de alimentos se cuelen debajo de las encías.

Dientes y encías más sensibles debido al aumento del flujo sanguíneo.

Y si surge una infección durante el embarazo ¿qué riesgos hay?

Cualquier infección, ya no solo en la boca, supone unos riesgos que deben ser tratados cuanto antes. Si no, recordad cuando hay una infección de orina en el embarazo, nos hablan de riesgo de parto prematuro ¿verdad? Pues ojo con las infecciones de la boca.

Todas las infecciones pasan a la sangre, al torrente sanguíneo y este a la placenta. Es muy importante mantener una buena higiene dental y si se nota sangrado de encías, dolor o hinchazón, acudir sin falta al dentista. No penséis que como estáis embarazadas, es normal sangrar por las hormonas.

Conclusiones:
    • Acude al dentista antes, durante y después del embarazo.
    • Vigila tu higiene dental.
    • Si notas que las encías están inflamadas, te duelen y/o sangran, acude a tu dentista.
    • Disminuye la ingesta de azúcares y come más sano
    • Bebe mucha agua, ya que hidrata la boca y es genial para el resto de tu cuerpo.

Fuente: Una madre en el dentista

Did you like this? Share it!

0 comments on “Embarazo y salud dental: desmintiendo mitos

Deja un comentario

Twitter
Visit Us
Follow Me